Africa

Las Historias Detalladas

  • Esperamos ofrecerles historias detalladas de éxitos africanos en un futuro próximo

Las Historias Cápsulas

  1. Burkina Faso – Zabre – Proyecto Agroecológico Femenil – Un proyecto agrícola integral mejora la economía y el estatus de mujeres rurales.
  2. MozambiqueSanidad Ecológica – La utilización de música para promover el “saneamiento ecológico”, un proceso para transformar desechos humanos en un fertilizante agrícola rico en nutrientes, de bajo costo y ecológicamente sustentable.
  3. SudáfricaTrabajando por Agua – Al quitar árboles exóticos de las cuencas, renacen arroyos, incrementa el abasto de agua y se generan empleos.
  4. SudáfricaEcoAldea Thlolengo – Una eco-aldea Africana es un modelo de sustentabilidad rural en tiempos de deterioro rural.
  5. Sudáfrica – Humedales de Walkerstroom – Ecoturismo – Al proteger praderas y humedales se fomenta el turismo de naturaleza y estimula a la economia local.
  6. UgandaEl Pozo de Ryan – Un muchacho de seis años inicia un movimiento para segura agua potable en África.
  7. UgandaControl del SIDA – Un enfoque holístico hace un ejemplo de los esfuerzos para controlar el SIDA en Uganda.
  8. ZambiaTransformando Comunidades con el Desarrollo Sustentable – Un programa de conservación de vida silvestre y desarrollo comunitario protege la biodiversidad mientras mejora la vida en las aldeas de la región.
  9. ZimbabweMicro-hidroeléctricas – Las plantas micro-hidroeléctricas proporcionan energía de bajo impacto a aldeas rurales.
  10. ZimbabweCultivando el Agua – Mediante “agricultura hidráulica” la granja de Phiri Maseko es un paraíso que resiste sequías durante años.

Burkina Faso – Zabre – Proyecto Agroecológico Femenil

por Amanda Suutari

En los tres estados de Burkina Faso donde la Asociación Femenil PLY tenía proyectos, Zabre fue fundamental en la evaluación del proyecto. Esta zona es un altiplano central, en su mayoría sábana con una larga temporada seca (de Noviembre a Mayo) y un temporal de lluvias (de Junio a Octubre). La población consiste en gran parte de ganaderos y agricultores. La tierra sufre de erosión, particularmente en las colinas, que es exacerbada por la sequía y por la sobre-explotación, deforestación y pastoreo excesivo, que son el resultado de la concentración de agricultores en tierras agotadas sin barbecho adecuado, debido a presiones demográficas.

Al evaluar las necesidades de la región para comenzar un proyecto, la PLY descubrió que a pesar del papel socioeconómico crítico de las mujeres, sus aportaciones eran ignoradas y éstas recibían pocos beneficios. El propósito de la PLY fue mejorar la condición de las mujeres rurales, apoyando su educación y su participación activa en el desarrollo económico. Descubrieron que mejorando la fertilidad de la tierra podían mejorar la producción agrícola, lo cual les permitiría alcanzar sus otras metas sociales y económicas.

En 1987 comenzaron sus sesiones de capacitación en el manejo de composta y estiércol. Los fertilizantes fueron usados en los cultivos comunitarios de cacahuates y cereales, y después en hortalizas.

El entusiasmo con respecto al éxito inicial atrajo a nuevos miembros, resultando en una creciente demanda por capacitación. La PLY buscó y obtuvo apoyo técnico y financiero para ofrecer una serie de talleres, no solo sobre composta, sino sobre agricultura en general, el manejo adecuado de aguas, y como combatir la erosión con represas de terraplén, y reforestación, particularmente con la Acacia albeda que fija nitrógeno en el suelo.

Los resultados de estos talleres incluyen:

  • Mejoras en la fertilidad de la tierra.
  • Rendimiento agrícola casi duplicado.
  • La recuperación de tierras previamente inservibles, particularmente en colinas donde se sembró a niveles.
  • Se controló la erosión.
  • La popularización de estas técnicas – de 25 usuarios originales actualmente las practican más de 8,000, demostrando su potencial de propagación.

Desde entonces la PLY ha diversificado sus actividades para incluir programas educativos para niñas, talleres sobre salud y planificación familiar, alfabetización, la creación de bancos de cereales y verduras, y proyectos comerciales como son la producción de manteca de karité, de insecticidas naturales (a base del nim), de jabones y telares. Con estos ingresos, se crearon cooperativas crediticias para la adquisición de equipo agrícola. Tras trabajar en las aldeas y evaluar los proyectos en base a entrevistas, los evaluadores dicen que las mujeres tienen más confianza, están mejor educadas, y han mejorado las relaciones entre géneros, con un mayor entendimiento entre los hombres de los problemas que enfrentan las mujeres y como apoyarles en las tareas domésticas.

Servicios o beneficios: control de erosión, seguridad alimentaria, generación de ingresos, combate a la pobreza, mayor confianza y mejor condición de mujeres rurales y relaciones entre géneros, gestión de residuos, educación (tanto formal como tradicional).

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Mozambique – Sanidad Ecológica

  • Adaptado con permiso del sitio web de Goldman

Al utilizar su música para propagar el mensaje de sanidad ecológica a los rincones más remotos de Mozambique, Feliciano dos Santos permite a los aldeanos participar en el desarrollo sustentable y salir de la pobreza. En la provincia de Niassa, muchas aldeas carecen aún de la infraestructura sanitaria más básica.  Sin acceso confiable a agua limpia y sistemas de gestión de residuos, el riesgo de infecciones es alto para la población. Santos, que creció en esta región, actualmente dirige un programa novedoso que da esperanza a Niassa. Con su banda de renombre internacional, Massukos, Santos utiliza su música para promover la importancia del agua y la sanidad en Mozambique. Su programa ahora sirve de modelo para otros proyectos de desarrollo sustentable alrededor del mundo.

Sanidad y Pobreza

En gran parte de África, la carencia de servicios de sanidad representa un reto significativo al desarrollo. Al peligrar el agua potable,  peligra la salud. La Organización Mundial de la Salud calcula que el 80% de todas enfermedades son resultado de agua insalubre y falta de sanidad. Más niños menores de 5 años mueren a causa de enfermedades transmitidas por el agua que de SIDA. Reconociendo los riesgos ambientales y sociales de la falta de sanidad, las Naciones Unidas han declarado el 2008 como el “Año de la Sanidad” para llamar atención a este problema a nivel mundial.

En Mozambique, más de la mitad de la población vive en pobreza extrema sin acceso a servicios sanitarios básicos. La provincia norteña de Niassa es una de las más pobres y más remotas del país. La mayoría de su millón de habitantes vive en pequeñas aldeas dispersas en una provincia del tamaño de Nueva Inglaterra, pero con tan solo 170 km de caminos pavimentadas.

Los Desechos como Combustible para el Desarrollo Sustentable

La sanidad continúa siendo tema tabú en gran parte del mundo, a pesar de ser una de las necesidades más urgentes en regiones azotadas por la pobreza. Santos ha logrado introducir el tema del manejo de residuos humanos a través de su música. El creció en Niassa sin agua limpia o servicios de sanidad, y está discapacitado por la poliomielitis. Como adulto se ha dedicado a mejorar las condiciones de vida en la región. Santos comprende que los problemas ambientales y de salud están relacionados en situaciones de pobreza como la de Niassa. Como Director de la organización Estamos, trabaja directamente con aldeanos para fomentar la sanidad comunitaria, promover la agricultura sustentable, dirigir proyectos de reforestación y apoyar iniciativas contra el VIH-SIDA. Santos cree que primero deben resolverse los problemas de agua y sanidad para asegurar el éxito de otros proyectos de desarrollo.

Santos y Estamos promueven la “sanidad ecológica”, sustentable y de bajo costo,  a base de retretes composteros llamados EcoSans, que transforman los desechos humanos en fertilizante agrícola rico en nutrientes. Típicamente una familia utiliza un EcoSans durante varios meses, agregando tierra y ceniza tras cada uso. La fosa entonces es cubierta y enterrada durante ocho meses, durante los cuales la familia utiliza otra fosa. Durante esos ocho meses todos los patógenos mueren, dejando atrás un fertilizante rico en nutrientes que puede ser rescatado y utilizado en los cultivos. La composta no solo brinda un fertilizante natural, sino que mejora la capacidad de la tierra de retener agua. Las familias que utilizan este método reportan mucha menos enfermedad, una duplicación del rendimiento agrícola, y mejoras en la tierra. Previo a la sanidad ecológica muchos poblados utilizaban costosos fertilizantes artificiales sobre sus cultivos, y tenían dificultad en alimentar a sus familias. Utilizando composta en vez de fertilizantes artificiales, muchos producen más alimentos de los que necesitan y obtienen ingresos vendiendo el excedente de su cosecha.

Santos y Estamos creen que ningún sistema de sanidad o cambio conductual debe ser impuesto por ONGs foráneas. Como nativo, Santos y su equipo ofrecen talleres participativos en que los aldeanos llegan a entender sus distintas opciones y escogen la que prefieren y pueden construir.

Desde que Santos y Estamos comenzaron su labor en Niassa en el 2000, han ayudado a miles de personas en cientos de aldeas obtener acceso a agua limpia y a la sanidad ecológica. Esto es un logro notable dado la falta de infraestructura en las remotas aldeas de Niassa. Estamos continúa creciendo y ahora trabaja en tres distritos del norte de Mozambique. En una área remota, un cacique trabaja con Estamos para lograr una cobertura sanitaria del 100% en 70 distintas aldeas. Esto será el primer logro de semejante magnitud en Mozambique.

Potenciación a través de la Música

La banda de Santos, Massukos, incorpora el mensaje de la sanidad a su música, tocando en aldeas en Niassa, alrededor de Mozambique y más allá. Desde que Santos inició su asistencia musical, la población de Niassa y de Mozambique en general se ha enfocado más en los problemas de sanidad rural. Al vincularla con la rica tradición artística, Santos y Estamos informan a sus vecinos con la sensibilidad cultural de la música y el teatro. Al llegar la banda a un poblado, es común que la población entera llegue a escuchar su mensaje. Pero la música no es el único motivo del éxito de Estamos. En Julio del 2007 Massukos viajó al Reino Unido para lanzar su álbum “Bumping” y tocaron en el Festival WOMAD (World of Music, Art and Dance).

Feliciano dos Santos recibió el Premio Goldman al Medio Ambiente. Para mayores informes visite el sitio web del Premio Goldman.

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Sudáfrica – Trabajando por Agua

por Amanda Suutari

Este innovador programa de agencias múltiples combina uno de los programas de erradicación de plantas invasoras más ambiciosos y costosos con un programa de beneficencia social dedicado a combatir la pobreza y otros legados del apartheid. Es un modelo para combatir plantas invasoras en otras partes del mundo, y el director del programa es también director del Proyecto Global de Especies Invasoras (GISP por sus siglas en inglés).

Las especies invasoras son una amenaza a ecosistemas no solo en Sudáfrica, sino a nivel mundial. Por ejemplo, se calcula que causan daños por 7 mil millones de dólares al año. El Sudáfrica el pinos Americanos, eucaliptos Australianos y otros árboles y especies acuáticas originarias de las Américas, Asia, Europa y Australia fueron introducidas intencionalmente por la industria maderera, o de manera accidental a través de la agricultura y el desarrollo. Aproximadamente el 8% del territorio Sudafricano previamente cubierto por pequeños arbustos, ha sido colonizado por especies leñosas mayores. Aunque parezca contraproducente  restaurar cuencas removiendo árboles y plantas acuáticas, estas especies invasoras consumen el 9% del caudal del país, secando cuencas, reduciendo biodiversidad, detonando extinciones masivas y contribuyendo a la erosión.

Con estos problemas en mente, el nuevo gobierno post-apartheid de Sudáfrica lanzó el programa “Trabajando por Agua” en 1995. Se consideró menos costoso limpiar colinas y riberas de especies invasoras, que la alternativa de construir nuevas presas. Para hacerlo, el gobierno implementó un programa de generación de empleos enfocado hacia aquellos con pocas oportunidades laborales, contratando a 21,000 personas. Se incluyeron los más marginados, los discapacitados, ex-prisioneros, jóvenes menores de 23 años, y aquellos con VIH-SIDA, y más de la mitad fueron mujeres.

En coordinación con otras dependencias de gobierno se implementaron otros programas:

  • Acceso a guarderías para cada proyecto, con juguetes donados por el sector civil.
  • Talleres educativos sobre el VIH-SIDA, planificación familiar, y programas de salud para trabajadores.
  • El desarrollo de micro-empresas para optimizar el uso de la madera cosechada, con proyectos artesanales, de fabricación de muebles y de carbón. Se ofreció capacitación empresarial a todos niveles, desde diseño hasta mercadeo.
  • Control biológico de especies invasoras.
  • Rehabilitación de humedales.
  • Programas de control de incendios y de rehabilitación de zonas devastadas por incendios.

El trabajo es duro, y a veces peligroso, y paga poco, pero el programa ha logrado el apoyo público, político y financiero en tiempos cuando los programas de beneficencia están sujetos a competencia feroz. A nivel político, la reforma a la gestión del agua es esencial a la reestructuración económica y política de Sudáfrica, y programas como este ayudan a corregir injusticias, ineficiencia  y abusos ambientales de administraciones previas.

Servicios y beneficios: combate a la pobreza, gestión de cuencas, control de erosión, relaciones sociales, oportunidades económicas, educación y servicios para mujeres, control de infecciones.

Para mayores informes visite World Resources Institute.

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Sudáfrica – EcoAldea Thlolengo

por Amanda Suutari

Este es un buen ejemplo de una eco-aldea en África, y un modelo de sustentabilidad rural en tiempos de despoblación rural a nivel mundial.

Thlolengo fue fundada en 1991 por el permaculturista Paul Cohen. Ubicada dos horas al noroeste de Johanesburgo, esta aldea de 50 residentes integra diseño tradicional africano, tecnologías modernas, algunas ideas de Cohen que surgieron de sus estudios de dinámica de sistemas y diseño ecológico, y lecciones de otras partes del mundo.

El contexto es la campiña Sudafricana del post-apartheid, en que diversas fuerzas (el legado del apartheid, la creciente consolidación agrícola, la industrialización, desintegración social debido a la migración de hombres a ciudades y problemas de tenencia de tierra) han enajenado a los agricultores de la tierra, obligándolos a buscar empleo en ciudades. La aldea tiene 3 componentes:

  • Un centro de investigación y capacitación, con huertos para investigación botánica (y más de 100 especies medicinales), producción alimenticia, captación de agua, instalaciones sanitarias,  y edificios energéticamente eficientes, así como un banco de semillas de la región circundante.
  • Una aldea residencial, diseñada con principios de permacultura con respecto a la ubicación de la vivienda, con agricultura gestionada para controlar la erosión con la colocación estratégica de árboles y huertos.
  • Una escuela primaria y secundaria que ofrece educación básica para 120 niños de la región.

La vida comunitaria esta modelada en la tradicional lelapa, o granja, Sudafricana con su sistema de natural de tratamiento de residuos y seguridad alimentaria. Las casas son construidas con materiales locales, y pueden obtenerse a costo reducido si el comprador aporta mano de obra. El costo de estas casas es la mitad del costo de la vivienda subsidiada del gobierno, y es de mayor calidad. La vivienda es diseñada para aprovechar de manera pasiva la energía solar, calentando agua para la cocina y baños.

Servicios y beneficios: regeneración rural, conservación de suelos, educación (tradicional y formal).

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Sudáfrica- Humedales de Walkerstroom – Ecoturismo

por Amanda Suutari

El poblado de Walkerstroom queda a 3 horas al sudeste de Johanesburgo, en el corazón del ultimo gran pastizal de Sudáfrica (y posiblemente de toda África). Tiene una población de 6,500 que va en caída debido a la cancelación de un proyecto ferroviario que iba a pasar por allí. Debido a la migración, casi la mitad de sus casas están abandonadas. No había turismo,  tres cuartas partes de los negocios habían cerrado, y el mayor empleador era el gobierno. Ni el pastizal, ni el humedal vecino tenían protección legal alguna. Como dice la activista Elena Kotze, los asentamientos sufrían “de problemas urbanos, sin ninguno de los beneficios de las urbes”, entre estos el alto desempleo, carencia de servicios y pocas oportunidades que no implicaran salir a buscar empleo en las ciudades, lo cual empobrecía aún más a los poblados. Los ancestrales altos pastizales antaño cubrían un 60% de África. Los Africanos utilizan muchas plantas y animales endémicos en su medicina tradicional. Por ello los pastizales son un recurso genético único e insustituible que podría surtir de medicinas tradicionales y fármacos de manera sustentable. La manera en que captan y filtran las lluvias surte además a tres de los ríos más importantes del país. Mientras persisten algunas áreas prístinas, entre el 60 y 80% de estos pastizales han sido degradados por plantaciones madereras, la minería de carbón y oro, la agricultura y la dispersión urbana.

Cuando Elena Kotze y su esposo arribaron en Walkerstroom en 1989, tomó interés en la protección de los pastizales y humedales, y en reactivar la economía. El pastizal contiene una gran diversidad de flora y fauna, incluyendo muchas especies de aves, y en esto vio potencial para los observadores de aves. Abrió una casa de huéspedes para atraer turistas, lo cual divirtió a los lugareños. Poco después, muchas de las casas abandonadas fueron llenándose con aficionados de la observación de aves. Abrió una pensión en 1992, y le siguieron otras más. Después llegaron una fábrica de quesos, varios cafés, y tiendas de artesanías. Hoy en día hay 5 posadas y 7 casas de huéspedes, una carnicería, una panadería y una galería de arte. Kotze fomenta industrias locales que utilizan recursos locales, por ejemplo, la producción de papel artesanal, flores secas, cerámica, cestería, y la producción de quesos, embutidos, jaleas, conservas, vino, cerveza y aderezos. El aprendizaje de primeros auxilios por parte de los guías de turistas fue de importancia en estas comunidades sin servicios médicos. También tuvieron que aprender sobre los pastizales y humedales, así como sobre la historia y cultura regional, lo cual acercó a las generaciones mayores y menores, fomentando un sentido de orgullo comunitario en su patrimonio natural y cultural.

Kotze y su marido también han comenzado a buscar que se declare a un millón de  hectáreas de pastizal como Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Ayudó a fundar una organización llamada GRASS (Grasslands Require Active Support to Survive) que incluye a dependencias de gobierno, ONGs, grupos juveniles, etc.. para realizar investigaciones (de topografía, cartografía y uso de suelos) y realizar campañas. La organización ha sido aceptada por todas las dependencias y agencias involucradas, y ha atraído el interés del Ministerio de Aguas y Bosques por su potencial de duplicación (la gestión integral de cuencas y la cooperación entre el sector civil y el gobierno son temas populares, pero Walkerstroom es su primer ejemplo exitoso). De aquí nació el Fideicomiso del Pastizal Ekangala, que trabaja por formalizar la Reserva de la Biosfera bajo el umbral de la UNESCO. Esta meta cuenta con apoyo popular, pues poblados que han quedado fuera de la reserva han pedido ser incluidos.

Otro proyecto de Kotze ha sido la creación de la Reserva del Humedal de Walkerstroom. El humedal siempre ha sido crítico para el bienestar de ganaderos, quienes queman parte del pastizal para garantizar el abasto de pastos verdes. Previo a la declaración de la reserva no sobrevivían las crías de Grullas Reales. Pero desde que se restringió la quema de ciertas zonas, han aumentado drásticamente los carrizos y el número de Grullas Reales.

Mientras que persisten muchos problemas, Kotze apunta hacia los cambios dramáticos de la reactivación económica, que a su vez ha resultado en la creación de una cámara de comercio y una asociación cultural. Esto ha atraído a nuevos pobladores con nuevas habilidades, lo cual ha revertido la tendencia migratoria.

Este es un buen ejemplo de cómo el turismo puede impulsar a la población local a aprender más sobre su propio patrimonio natural y cultural, inspirando el orgullo comunitario y su compromiso con su destino. La información a que tuvimos acceso no nos permite discernir si se trata de un turismo accesible, o de élite. Si se trata de turismo exclusivo, existe el riesgo del aburguesamiento y la segregación de la industria turística. Además algunos lugareños dudan que el turismo baste para mantener la economía local.

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Uganda – El Pozo de Ryan

por Eric Schneider

Cuando Ryan Hreljac, de seis años, supo que muchos niños en África no tienen agua limpia que beber, decidió ayudarles.

Ryan, desde su pequeño pueblo en Canadá, escuchó como su maestra le explicó que 70 dólares bastarían para construir un pozo y se propuso recaudar el dinero. Esa noche dijo a sus padres que necesitaba 70 dólares. Su madre, Susan, le propuso que hiciera algunas tareas caseras a cambio. Ryan aspiró alfombras, lavó ventanas y con notable paciencia y determinación ahorró cada dólar ganado en un una lata. Tardó de Enero a Abril de 1998 en ahorrar 70 dólares.

Susan entonces lo llevo a las oficinas de la ONG Watercan para que entregara su donativo. Allí la Directora Ejecutiva, Nicole Bosley, le explicó que los 70 dólares tan solo comprarían una bomba manual. Necesitarían otros $2,000 para perforar el pozo. Ryan contesto “Entonces haré más tareas.”

Cuando había recaudado $700, Watercan lo invitó a reunirse con Giza Shibru, el Coordinador de Uganda de Canadian Physicians for Aid and Relief, quienes perforan y mantienen los pozos. Shibru le pidió a Ryan que escogiera el sitio de su pozo. Ryan quería que estuviera cerca a una escuela, y escogió la aldea de Angolo, al norte de Uganda, cuyo pozo más cercano queda a 5 km. En Julio del 2000, Ryan y sus padres visitaron Angola. Ryan quedó atónito al ver a 5,000 niños que lo recibieron coreando su nombre al lado de la carretera. “Saben mi nombre”, dijo asombrado. Shibru le dijo que en 100 km a la redonda todos conocían su nombre.

Llegaron al pozo junto al huerto de la escuela. Llevaba la inscripción “El Pozo de Ryan, creado por Ryan Hreljac para la Escuela Primaria de la Comunidad de Angolo”. El amigo por correspondencia de Ryan, Jimmy, le llevó a cortar el listón de inauguración y comenzó el festejo.

Tras completar este proyecto, Ryan se propuso una nueva meta: “Quiero que todos en África tengan agua limpia.”  Desde entonces, Ryan ha recaudado más de dos millones de dólares, y financiado más de 120 proyectos hídricos y de sanidad en 9 países. Se han forjado amistades, e innumerables personas han sido inspiradas por su ejemplo.

“Soy un chico normal,” dice Ryan cuando alguien le pregunta sobre sus logros. Aunque mucha gente alegaría lo contrario, es cierto. Juega futbol, basquetbol y hockey. Le gusta leer, jugar en su Nintendo, y nadar también. Tiene amigos en su escuela primaria, incluyendo otros voluntarios, como Jack quien al igual que Ryan, piensa ser un ingeniero hídrico algún día. Le encanta visitar a su abuela y sus primos en la región del Niágara, y sus otros abuelos en Deep River, Ontario. Ryan juega con sus hermanos Jordan y Keegan, y con su perro Riley. Corresponde con su amigo Africano Jimmy Akana, quien estuvo en la portada de Selecciones de Readers Digest. Su familia lo ha apoyado en sus esfuerzos por brindar agua potable a los africanos. Su hermano mayor Jordan prepara sus presentaciones audiovisuales y su hermano menor adhiere timbres a los cientos de cartas de agradecimiento que envían alrededor del mundo.

Ryan ha recibido muchos premios y ha hablado frente a Naciones Unidas. Pero el mejor ejemplo que la juventud hace la diferencia radica en el hecho de que es en las escuelas donde no solo le aplauden, sino que siguen su ejemplo y ayudan a recaudar fondos para la Fundación del Pozo de Ryan, cuidan del agua en su localidad y aprenden sobre problemáticas globales.

Su sitio web ofrece materiales didácticos.

Visite – http://www.ryanswell.ca/

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Uganda – Control del SIDA

por Amanda Suutari

Siendo uno de los primeros países Africanos en sufrir la epidemia de VIH/SIDA y una de las primeras en lograr frenar las tasas de infección en 1996, Uganda se ha convertido en modelo de como una nación con recursos y servicios limitados puede controlar una epidemia sin precedente. Al aparecer los primeros casos de VIH/SIDA en 1982, cerca del 50% de la población tenía acceso a servicios de salud, y menos del 30% tenía acceso a agua limpia.  Al principio la enfermedad  se concentro en camioneros y prostitutas, y tenía un aura de misterio, supersticiones y rumores de brujería.

El VIH/SIDA pasó de ser una nueva enfermedad a ser una epidemia, situación anunciada públicamente en 1986 por el Ministro de Salud de Uganda en una conferencia de la Organización Mundial de la Salud en Ginebra, Suiza. Esto marcó el comienzo de una franqueza política que permitió las campañas educativas que se dieron a continuación. (Lo cual puede contrastarse con el manejo Chino de sus epidemias de SARS y de SIDA, donde se ha suprimido información, resultando en ignorancia que facilita la transmisión de infecciones.)

Uganda adoptó una estrategia diversa, a varios niveles, a veces centralizada y en veces descentralizada, según se requería. Incluyó y movilizó a los sectores legal, político, administrativo, de salud, de investigación, el sector civil y la industria privada, así como donantes e instituciones internacionales (como la OMS):

  • Se implementó una campaña educativa masiva, enfocada a diversos grupos demográficos según su edad o condición, tratando temas como demorar el inicio de las relaciones sexuales, el uso del condón, los riesgos del sexo casual y la fidelidad. Este esfuerzo fue coordinado a través de los medios masivos, pero también se descentralizó su difusión en los medios populares, organizaciones religiosas, instituciones educativas, grupos comunitarios y asociaciones civiles. Al principio se intentó asustar a la población, pero pronto fue evidente que el temor solo daba resultados limitados a corto plazo, y las autoridades comprendieron la necesidad de un mensaje más positivo y esperanzador.
  • El gobierno y los donantes internacionales ayudaron a los funcionarios de salud a analizar los bancos de sangre y mejorar los servicios de detección y asesoría, haciéndolos más accesibles, particularmente entre los pobres quienes eran los menos propensos a buscar ayuda. También se facilitó el acceso a medicamentos para tratar infecciones secundarias, ofreciéndolos de manera gratuita a pacientes.
  • Se entendió que VIH/SIDA es en gran parte un problema de igualdad de género y por tanto hacía falta la participación de mujeres para solucionarlo. Se hicieron mejoras al sistema de educación pública, haciéndolo más accesible a todos, particularmente a niñas. Al nivel legal, las abogadas lograron cambiar las leyes y castigos con respecto a la violación y abuso de menores.  Se establecieron servicios crediticios para mujeres, permitiéndoles crear sus propias micro-empresas.

En 1992 se estableció el Comité del SIDA de Uganda para coordinar y armonizar todos estos esfuerzos. Aunque la epidemia continuará causando estragos a largo plazo, a s nivel internacional a Uganda se le considera un líder en el control del VIH/SIDA . Los motivos de su éxito son:

  • la coordinación
  • la descentralización
  • una estrategia íntegra y exhaustiva
  • la comprensión de que se trata de mucho más que un problema de salud pública
  • la flexibilidad, creatividad e innovación en las mejoras institucionales
  • franqueza y transparencia
  • la participación de mujeres

Para mayores informes, visite World Health Organization

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Zambia – Transformando Comunidades con el Desarrollo Sustentable

por Amanda Suutari

En el Valle Luangwa, al norte de Zambia, donde la caza furtiva diezmó  la población de elefantes durante los 1980s, dejando en extrema pobreza a los aldeanos, Hammerskjoeld Simwinga – conocido como Hammer – utiliza innovadoras estrategias de desarrollo sustentable para recuperar la fauna nativa y transformar esta zona marginada.

Como Director del Programa de Conservación de Fauna y Desarrollo Comunitario de Luangwa Norte, Simwinga protege la biodiversidad dentro del Parque Nacional Luangwa Norte mientras mejora el nivel de vida en la región a través de proyectos de micro-créditos, educación, salud rural y de apoyo a mujeres.

Simwinga comenzó a trabajar en la región como parte del Proyecto de Conservación Luangwa Norte, financiado por EUA, cuando la economía local dependía de la caza furtiva. Ayudo a los aldeanos a formar “clubes” que aprovechan préstamos para empresas que brindan bienes y servicios legales como una alternativa a trabajar en la caza furtiva. Cada club se manejó como una empresa, y los aldeanos tenían la obligación de pagar sus deudas.

A través de estos clubes, los aldeanos abrieron abarroteras y molinos, empleando a molineros, mecánicos y contadores. El programa además ayudó a agricultores con préstamos para comprar semilla, transporte y asistencia técnica para lograr mejores rendimientos de cultivos altos en proteínas, para que no requieran cazar fauna silvestre. Simwinga vinculó todo el proyecto a la protección de la fauna, reemplazando así una economía ilícita basada en la caza furtiva con una economía lícita.

La incansable labor de Sinwinga ha resultado una transformación drástica de la región. Los ingresos de los aldeanos se han duplicado, así como el abasto alimenticio familiar. Como resultado, se ha controlado el 98% de la caza de furtiva de elefantes y la de otros animales es mínima. Ha regresado la fauna silvestre, que incluye elefantes, hipopótamos, búfalos y antílope. Incluso la Sociedad Zoologica de Frankfurt ha re-introducido al rinoceronte negro (en peligro crítico de extinción) al Parque Nacional de Luangwa Norte.

El programa sirve a más de 35,000 personas y es modelo de desarrollo sustentable para el resto de África.

Simwinga comenzó su labor de desarrollo comunitario con el Proyecto de Conservación Luangwa Norte, una organización Estadounidense fundda en 1986 por los Drs. Delia y Mark Owens, quienes capacitaron a guías y trabajaron con aldeanos para rehabilitar y conservar los 6,200 km cuadrados del Parque Nacional Luangwa Norte. En los 1980s, la Convención Internacional sobre el Comercio de Especies en Peligro (CITES, por sus siglas en Inglés) intentó regular el comercio del marfil, sin prohibirlo, lo cual resulto en varios años de caza masiva de elefantes en África. La mitad de los 1.2 millones de elefantes Africanos fueron muertos entre 1979 y 1989 y la población en Luangwa Norte cayó de 17,000 a tan solo 1,300.

Al hacerse evidente el éxito del PCLN a mediados de los 1990s, funcionarios de gobierno y otros que beneficiaban de la caza furtiva notaron como mermaron sus ganancias ilícitas. En 1996 el gobierno clausuró las oficinas del Proyecto poniendo fin a sus operaciones. Tras varias semanas se les permitió volver a abrir, pero tras un año de incertidumbre, el PCLN se convirtió en otra organización. Esta fue incapaz de financiar todos los proyectos previos y abandonó los programas de desarrollo comunitario.

Pero Simwinga no se dio por vencido. Trabajo incansablemente por impulsar los programas de desarrollo comunitario, financiándolo en parte con los pagos que hacían los aldeanos sobre sus préstamos. Durante casi un año trabajo solo en las comunidades, caminando 30 km entre aldeas. Poco a poco organizó una asociación civil Zambiana, y atrajo los fondos para mantener viva su labor. Su reto ahora es gestionar la creciente demanda por sus servicios en regiones vecinas y atraer apoyo internacional.

En el 2007 la revista Time nombró a Simwinga como uno de sus “Héroes de la Ecología”.

Hammerskjoeld Simwinga es ganador del Premio Goldman al Medio Ambiente. Para mayores informes visite Goldman Prize website.

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Zimbabwe – Micro-hidroeléctricas

por Amanda Suutari

En África, el alto costo de extender la red eléctrica a zonas rurales resulta aldeas no-electrificadas donde se utilizan fuentes energéticas costosas, contaminantes y de baja calidad, por ejemplo las baterías, lámparas de keroseno para iluminación, y leña y olotes para la cocina.

En 1992, Zimbabwe fue azotada por una devastadora sequía lo cual motivó a las zonas rurales a mejorar su seguridad hídrica. En los altos orientales, en la frontera con Mozambique, donde habita la etnia Shona, los residentes a lo largo del Rio Nyamarimbira desde hace tiempo buscaban respuesta a sus problemas de abasto de agua y electricidad. Tan solo el 15% está conectado a la red eléctrica. La región normalmente recibe buenas lluvias, por lo que los arroyos fluyen durante todo el año, aún en la temporada de secas. Pero para obtener agua frecuentemente los niños caminan largos trechos sobre terreno difícil. Los maestros informaron que los niños pasaban más horas buscando agua que estudiando. Las micro-hidroeléctricas (MHE) fueron vistas como una opción para integrar las soluciones a los problemas de carencia de agua y electricidad.

Un exitoso proyecto MHE cercano a la comunidad de Tangwena les inspriró a instalar su propio sistema similar. Buscaron apoyo y asesoría de Intermediete Technology Development Group (ITDG), una ONG Inglesa que promueve tecnologías apropiadas para el desarrollo. ITDG comenzó con talleres y ofreció asesoría técnica, pero se acordó que el proyecto debía ser administrado a nivel local, por un comité electo.

Las MHE utilizan una pequeña represa para canalizar agua de un rio o arroyo hacia un tanque, y de ahí a la terminal eléctrica. El flujo del agua es dirigido hacia una turbina, que es activada por el chorro de agua para generar electricidad. La electricidad es transmitida de dos maneras: ya sea con una mini-red de cables que conectan casas, o con baterías que son recargadas en la terminal. El agua que sale del otro lado puede ser utilizada para el hogar o para regar cultivos.

El proyecto fue completado en el 2002, cuando Zimbabwe sufría de escasez de combustibles,  de disturbios sociales y políticos, e inflación. Entre los resultados:

  • 300 casas y 500 estudiantes y maestros de la escuela primaria Tsatse tienen mejor acceso a electricidad.
  • Como parte del proyecto se construyó un molino para moler maíz, incrementando la seguridad alimentaria.
  • La electrificación de la escuela no solo beneficia a estudiantes, sino a los maestros, pues antes era difícil mantenerlos. Ahora los maestros reportan mayor satisfacción laboral y no renuncian tanto.
  • La purificación del agua ha reducido las infecciones transmitidas por el agua.
  • Ya no hace falta viajar en busca de agua.
  • Se irrigaron 30 hectáreas de cultivos, lo cual ha incrementado los rendimientos e ingresos agrícolas, así como la seguridad alimentaria, pues se cultiva todo el año.
  • Mientras que los hombres dominaron el proceso de planificación, las mujeres aportaron el 70% de la mano de obra. Esto no tiene solución sencilla, pero ITDG está haciendo un intento por brindar más oportunidades a mujeres. Actualmente hay una Directora, lo cual ha logrado mayor participación de mujeres en reuniones.
  • Los resultados han inspirado a las comunidades vecinas de Ngurunda y Magadzire a buscar apoyo de ITDG para proyectos similares.

Servicios y beneficios: energía sustentable, autosuficiencia, oportunidades educativas, seguridad alimentaria e hídrica, relaciones sociales, igualdad de género, control de enfermedades.

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Zimbabwe – Cultivando el Agua

por Eric Schneider

Phiri Maseko transformó su granja en un paraíso que resiste sequías de varios años. ¿Como lo hizo? ¡Cultivando el agua!

Zimbabwe es conocida por sufrir de escasez de agua y de sequías. Sin embargo, la granja de Zepheniah Phiri Maseko, los cultivos crecen rápidamente y en abundancia, aún durante sequías, y la abundante cosecha de sus tres hectáreas mantiene a una familia de 15 genera ingresos para cubrir otros gastos. Es una lección espiritual: “Cuando visito a agricultores, les digo “Deben comprometerse con la tierra”, dice Zepheniah Phiri Maseko, un campesino cuyas innovaciones en la conservación de agua y suelos han llamado atención a nivel internacional. Decir que su éxito innovador es meramente resultado de su creatividad y dedicación es simplificar las cosas. Phiri es un hombre muy espiritual, dedicado a honrar y conservar la tierra y el agua por el valor espiritual de las mismas. Para él, su fe en Dios se traduce en un profundo respeto por la abundancia que nos brinda la naturaleza. Phiri ve los fenómenos naturales como la interacción entre tierra y agua, las propiedades de las plantas, y aún su habilidad como ingeniero, como dones. Su trabajo surge de estos valores, y el motiva a  otros a respetar al agua y la tierra como fuentes de vida.

La finca de Phiri está ubicada en una zona montañosa en las afueras de un pequeño poblado llamado Zvishavane. Esta comunidad consiste de varias granjas vecinas, que le impiden expander sus tres hectáreas. Un peñasco arriba de su granja le presenta retos particulares. Cuando llueve, el peñasco canaliza las aguas, concentrándolas y causando erosión. Sin embargo, Phiri ha transformado este reto en una ventaja. Al píe de las rocas ha construido una serie de estructuras que según el “cultivan” el agua. Más abajo, en sus campos, esta agua es “cosechada” para irrigar sus cultivos, árboles y hortalizas sin necesidad de irrigación convencional. Con sus terrazas, canales, arenales, tanques y estanques, Phiri controla más del 50% de la escorrentía, mientras que en la mayoría de los casos tan solo se controla entre el 20-50% según la experta Sandra Postel. En su publicación, “Pilares de Arena” ella describe la relación entre el control de la escorrentía y la seguridad alimentaria. Phiri acumula suficiente agua durante un buen temporal (por lo menos tres lluvias fuertes) para sobrevivir dos años de sequía.

Su abundancia de agua es evidente en las enormes tallos del maíz, de sus árboles de mango y plátano, y el los frondosos huertos de hortalizas que crecen entre campos. Aquí cultiva camotes, frijoles, zanahorias, tomates, cebollas, calabazas, col y más, que durante todo el nutren a su familia y vende en el mercado. Tal variedad es rara entre pequeños agricultores, que normalmente dependen de un solo cultivo como el maíz, algodón o tabaco. Con sus métodos, Phiri evita el uso de fertilizantes o pesticidas químicos.

Un pozo le da agua potable y brinda agua a sus vecinos en tiempos de escasez. En un estanque detrás de su casa cría peces para el autoconsumo, y es hábitat para una variedad de aves. Los estanques están bordados de carrizos, caña de azúcar, plátanos, kikuyo y hierba de elefante, que protegen las orillas. Estos estanques, y la frondosa vegetación, atraen gran variedad de fauna silvestre, que convierten a esta granja en un tipo de refugio. Un hoyo sirve de indicador del nivel freático. Cada que se llena con lluvia, demuestra que se ha filtrado suficiente agua para recargar las aguas subterráneas. Si esto sucede tres veces durante la temporada de lluvias, Phiri tendrá suficiente agua para resistir hasta dos años de sequía.

Inconforme con simplemente disfrutar de su paraíso, Phiri ha transformado su granja en una escuela viva para otros agricultores, quienes lo visitan de otras granjas en la región. Muchas de las estrategias de Phiri tienen raíz en diversas tecnologías tradicionales. Otras fueron desarrolladas por Phiri. Pero lo que realmente hace único a este lugar es el uso de toda estrategia posible para controlar la escorrentía, como si el agua fuera tan preciada como oro, y cada gota valiera. Según Phiri, cuando los agricultores se dedican a la conservación, los rendimientos mejoraran de manera natural.

Contacto:
Zepheniah Phiri
The Zvishavane Water Project
P.O. Box 118
Zvishavane, Zimbabwe
Phone: 263 513250;

Fuente:
http://pnyv.org/.php?id=34&L=14&tx_ttnews[tt_news]=27&tx_ttnews[backPid]=29&cHash=4790643a48

Este sitio web contiene materia traducida del sitio web www.ecotippingpoints.org.
Traducción: David Nuñez. Redacción: Gerry Marten

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